La Virgen

imagenportadaLos hermanos de la Cofradía de la Soledad de Cehegín, deseaban colocar en el altar mayor de la ermita, una imagen fabricada en los talleres de Madrid, pero su economía había quedado muy mermada con las obras de la iglesia.

El deseo de los cofrades se hizo realidad mediante el cumplimiento de una promesa hecha por un hermano enfermo y curado por la Virgen. La historia ha quedado documentada en los protocolos del escribano público de la villa de Cehegín, D. Cristóbal Dávila.

El 3 de agosto de 1660, siendo cura párroco de Santa María Magdalena de la villa de Cehegín el Lic. D. Sebastián Granero Heredia, fue llamado el notario de la Villa D. Cristóbal Dávila a las “Casa de la Encomienda” donde estaba enfermo el administrador de los frutos de la Encomienda de esta Villa, D. Pedro Bueno, quien administraba en nombre de D. Pedro Ladrón de Guevara, administrador ocial de la villa de Cehegín y Caravaca, y dijo:

“ Que por cuanto lleva enfermo en cama

De una enfermedad de calenturas y tercianas…..

Ofreció de limosna a la imagen y ermita de Ntra. Sra. De la Soledad De esta villa 500 reales…..

De sus bienes….. y así mismo ofreció

Que dándole Dios nuestro Señor la salud De traer de Madrid una imagen vestida

De nuestra Señora de la Soledad y su traslado

Que está en Madrid….. Que si sanase y no muriese de la enfermedad

Trajese de Madrid la imagen vestida, como tiene ofrecido”

D. Pedro Bueno recobró la salud, viviendo aun 33 años más, falleciendo, ya muy anciano, en Cehegín el día 4 de febrero de 1.693, siendo cura párroco el Lic. D. Diego Lorenzo Nieto.

La Virgen, al ser una imagen de vestir solo tiene tallada la cabeza y las manos, el rostro de la Virgen de serena belleza expresa el dolor por su hijo muerto con la mirada baja y el ceño fruncido. Las manos fueron donadas por D. Parcasio Chico de Guzmán en 1.741 Esta imagen posee numerosos mantos y vestidos ricos en tejidos de terciopelo, tafetanes, rasos, apropiados a las distintas estas del año, regalados todos ellos por piadosas señoras.

El manto que luce actualmente la Virgen es de principios del siglo XIX, con una cenefa de motivos neoclásicos en todo su contorno, y numerosas estrellas, bordado todo ello en plata. Este manto sustituyo a otro manto del siglo XVIII, el cual estaba cuajado de estrellas de plata, que regalo en 1.726 Doña Magdalena López García.

Actualmente la Virgen procesiona bajo palio que fue realizado en los Talleres de Josefa Sáez Figueroa, siendo presidente D. Alfonso Fernández Llorente.